LA ESCRITURA COMO RECURSO EN SALUD MENTAL

Por Florencia Cocco. Lic. en Psicología M.P. 9298

Tanto al escribir como al leer, el ser humano interpreta hace muchos siglos la obra literaria como una manera de liberarse del dolor, buscando desahogo y paz.

Desde la psicoterapia el hecho de escribir tiene una función reparadora de separarse de la angustia insoportable, invitando a las personas a relatar su vida para sacar a la luz aquellas vivencias que se quedaron guardadas, o usar la escritura automática, para hacer fluir las ideas hacia el dominio de la razón.

Algunas de las ventajas que supone la incorporación de la escritura al proceso de psicoterapia según Alejandro Barbieri, psicólogo clínico y logoterapeuta uruguayo, son:

  • Compromiso del paciente con su proceso de curación, lo mantiene conectado con el mismo.
  • Participación activa, el paciente es protagonista de su propia recuperación.
  • Facilita la expresión de sentimientos y emociones.
  • Favorece la derreflexión, ya que el paciente deja de “rumiar” sobre sí mismo para plasmar la idea en el papel.
  • Favorece el autodistanciamiento, es decir, tomamos distancia de lo que pasa, ya que escribir implica un proceso secundario de elaboración sobre lo vivido.

Lo único que hace falta para empezar es un cuaderno y un bolígrafo. No se trata de forzarse a realizar una obra de arte extraordinaria, ni un poema armonioso, ni siquiera hace falta un talento especial para la creación literaria o una excesiva imaginación.

Escribir nos obligará a pararnos, a organizar nuestras ideas, ordenarlas y fijarlas, ayudándonos a gestionar nuestro mundo interior que, por otra parte, podrá mostrarnos la entrada a esas zonas oscuras de nosotros mismos donde normalmente es difícil acceder.

 ¡Te dejo una rutina sobre “escritura expresiva” para que comiences esta hermosa práctica de sacar fuera lo que sentís dentro de tu ser a través de las palabras escritas! La mente humana necesita por encima de todo, encontrar sentido a sus problemas, ponerle nombre, descubrir sus causas y efectos, el para qué de aquello que nos está ocurriendo.

La rutina: proponte escribir 20’ cada día durante 4 días. Se trata de expresar tus reacciones y emociones ante algo que te preocupe o duela. Escribís solo para vos. Es normal que te sientas abrumada/o los primeros días que lo intentes. Tomate tu tiempo para asimilar lo que sentís más en calma. Luego de estos 4 días de escritura reflexiva, pensá sobre aquellos cambios que notes, tu forma de sentir y reaccionar.

¡Que la disfrutes! Y recordá, la palabra escrita tiene un poder especial de sanación que supera la mera reflexión interna, con la escritura ganamos en libertad.

Te invitamos a que nos cuentes tu opinión respecto a la escritura y a además a que nos visites en nuestra redes!!

Compartí: