Valois (2014) nos dice al respecto de los miedos:

«No temas al miedo, sólo teme tu reacción.
La reacción del miedo es: “¿Por qué me pasa esto a mí? Seguro que sólo yo tengo miedo. Seguro que los demás no”. Gran error. Todo el mundo tiene miedo. Todo el mundo siente presión e inseguridad. Es una reacción normal. Todos tienen miedo. El miedo es común, es una reacción heredada de hace miles de años. Pero si aceptas que sentir miedo es normal, frenarás en seco al miedo. Y de paso a sus secuaces: el estrés y el pánico. Mira al miedo a la cara. Deja que entre y recorra tu cuerpo. Dile que puede venir más veces. Ríete de él. Que venga cuando quiera. Lo único que tiene que preocuparte es tu reacción, no el miedo en sí. Y tu mejor reacción será verlo como algo normal. Si le miras a los ojos, automáticamente te vuelves confiado y te verán como al más valiente.
Es fácil caer en la autocompasión, pero prueba a dejar entrar al miedo y verlo como algo natural y en vez de lamentarte te llenarás de fuerza. Al miedo se le mata mirándole de frente. Entonces frenas al estrés, la ansiedad, las depresiones y la paranoia. Y dejarás de torturarte con el “¿Qué pasaría si me hubiera atrevido a…?”
Acepta al miedo y ganarás.

Tres pasos para vencer el miedo:

  1. Conocer su origen: cuál es el mecanismo por el cual sentimos miedo? A qué le temo realmente?
  2. Aceptarlo: Lo más importante es reconocer que el miedo existe y que es algo normal. A partir de ahora no mires a otro lado cuando llegue el miedo, siéntelo y obsérvalo. Perderá toda su fuerza. Eliminarás muchos miedos si simplemente los aceptas. Por que cuando lo aceptas al instante te sientes mejor.
  3. Dar un paso al frente (uno sólo): ¡Movimiento! La acción mata la preocupación y da salida a la adrenalina. Si persigues un objetivo y llenas tu mente de objetivos darás el golpe de gracia al miedo. Un paso adelante y el miedo desaparecerá totalmente.

Agradece siempre la pequeña explosión de adrenalina que da el miedo. Será un impulso genial. Antes o después recibirás una inyección de adrenalina en una situación que te imponga, incluso cuando creías que el miedo había desaparecido. Pero aprovéchalo porque te servirá para actuar. Tendrás más reflejos. Tendrás impulso para dar el paso el primer paso, el más importante.
Frío y calmado por el exterior pero con toda la fuerza para actuar en el
interior. Así serás el líder de la manada. Calmado ante el peligro pero con
fuerza para actuar. Cualquier enemigo se retirará creyendo que eres el más
fuerte por no mostrar signos externos de preocupación.

Los que superan el miedo saben que nunca eliminarán del todo el momento del dolor, el pinchazo de avanzar cuando los demás huyen siempre estará ahí. Lo minimizarán a tope, incluso disfrutarán con él, pero saben que siempre estará ahí.
Si alguien te dice que no tiene miedo miente. El miedo siempre estará ahí, no quiero engañarte. Va a acompañarte el resto de tu vida. Pero sí que vas a
reducirlo al mínimo y te va a servir para elegir siempre bien. ¡Si algo da
miedo es que es bueno! Te está diciendo por donde ir para avanzar. Nunca
falla.
Afrontar el miedo te llevará más lejos y más rápido que cualquier otra
estrategia. Vencerás a cualquier enemigo si te desensibilizas del exterior y das un paso al frente. Y eliminarás días enteros de angustias, preocupaciones y desesperación al no posponer lo importante.
Si sabes cómo vencer al miedo, todo lo que antes veías imposible serán ahora objetivos que conseguirás. Será apuntar y disparar. Tu pensamiento negativo no habrá tenido tiempo ni de hablar».

Valois, D (2014) Cómo vencer todos tus miedos. Un proceso paso a paso para vencer tus miedos y tener confianza en ti mismo. España.

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