BENEFICIO CON PRISION DOMICILIARIA para violadores, pedófilos y femicidas

La justicia suele otorgar estos beneficios, con el fin de preservar la salud y evitar el contagio con coronavirus, aún sabiendo por la psicopatología de estas personas, las altas probabilidades de cometer nuevos delitos, donde la compulsión a la repetición es la lógica que atraviesa a la perversión.

¿Qué lugar para los derechos de las víctimas? En esta circunstancia de pandemia, se prioriza la salud de los sujetos, ante la vigencia de los derechos humanos, pero no así los de la víctima, enmarcados en la mirada victimológica lograda con tanto esfuerzo, sobre todo desde el ámbito de la psicología, teniendo en cuenta los efectos y consecuencias irreparables que marca este tipo de delitos.

Desde nuestra práctica profesional nos sobran pruebas que la justicia es solo un sesgo de reparación ante el daño irreparable de las víctimas de abuso, como del crimen de seres queridos, traumas que atraviesan varias generaciones y mucho más aún si no se ha operado con equidad.

¿Se mira solo una parte del derecho humano?

¿Qué lugar para los derechos de las víctimas?

Estas decisiones posicionan a las víctimas en una reactualización del daño, una re victimización.

Se resguarda la salud del victimario y no así de la víctima, a quien en algunos casos no se le informa sobre la medida, ni se considera su criterio, voces que no pueden hablar y, desde nuestra profesión, intentamos alzar esa voz.

De allí pedimos que estas decisiones tengan una mirada integral.

Es nuestra responsabilidad profesional visualizar, difundir, y advertir el riego que corren las personas, sobre todo niños, adolescentes y adultos vulnerables, en la interacción con estos sujetos.

Dar a conocer a los familiares y población en general que necesariamente deberán extremar los recaudos pertinentes, procurando no exponer a sujetos vulnerables a la relación con el imputado y/o condenado. –

DELEGACION REGIONAL RIO CUARTO DEL COLEGIO DE PSICOLOGOS – Año 1 Nº 1 Mayo, 2020

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